Lanzadera #1: Puzzles y Dragones + El Buen Hijo + Cosmo K

Lanzadera #1: Puzzles y Dragones + El Buen Hijo + Cosmo K

Asistimos a la fiesta organizada por el colectivo Aplasta tus Gafas de Pasta para ver en directo a Puzzles y Dragones, el primer grupo en haber subido a nuestra remodelada sección Lanzadera. Pero los madrileños no estuvieron solos y también pudimos disfrutar de las actuaciones de Cosmo K y El Buen Hijo.

Fotografía: Jesús Mallo

He de reconocer que el formato de concierto en sala pierde parte de su atractivo al contar con más de dos grupos participantes. Una sola banda puede saber a poco mientras que dos viene a marcar el que para mí es el punto idóneo: a partir de ahí, el potencial para la sobredosis crece exponencialmente con cada nueva incorporación al programa. No obstante, una solución parcial a este problema es el ejercicio de la mesura, con los grupos mostrándose dispuestos a dejar al público sediento de más música en lugar de intentar disparar hasta el último cartucho de su repertorio. Por supuesto, no siempre es esto lo que ocurre y por ello suelo acudir a los programas triples con cierta reticencia. La velada del pasado organizada por Aplasta tus Gafas de Pasta el pasado viernes 19 de enero en el Café La Palma no fue una excepción, aunque mi recelo inicial se desvaneciera a los pocos minutos de llegar a la sala.

Ya desde el primer momento los integrantes del dúo Cosmo K dejaron patente su intención de no prolongar su presencia sobre las tablas durante demasiado tiempo. En menos de media hora, el dúo madrileño despachó un repertorio compuesto por la ingente cantidad de doce canciones, vestidas únicamente con las voces de ambos, una guitarra acústica y un shaker. Tan parco atavío sirvió para mostrar aún más al desnudo unas canciones en las que las formas del folk apenas ocultan una potente intención punk visible incluso en detalles extramusicales como la camiseta de fabricación casera de Afilador lucida por su cantante. Durante su actuación tuvimos ocasión de escuchar canciones como la muy folclórica «Cigüeña» y, con el final aproximándose, «120 cintas de vídeo», esa especie de oda costumbrista a la capacidad del ser humano de alzarse por encima del síndrome de Diógenes en su versión analógica. Pero mi favorita probablemente fue «Mayo del 68», escogida por la banda para cerrar su paso por el Café La Palma.

Cosmo K - Fotografía: Jesús Mallo
Cosmo K – Fotografía: Jesús Mallo
Cosmo K - Fotografía: Jesús Mallo
Cosmo K – Fotografía: Jesús Mallo
Cosmo K - Fotografía: Jesús Mallo
Cosmo K – Fotografía: Jesús Mallo
Cosmo K - Fotografía: Jesús Mallo
Cosmo K – Fotografía: Jesús Mallo
Cosmo K - Fotografía: Jesús Mallo
Cosmo K – Fotografía: Jesús Mallo
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Tras retirar del escenario las sillas empleadas por Cosmo K llegó el turno de El Buen Hijo, una banda madrileña cuyo único EP en su haber —Los cinco temitas de El Buen Hijo (autoeditado, 2017)— me hacía sospechar que no tardaría demasiado en interpretar todo su repertorio. No obstante, el inicio a cuenta de «Pekín» fue sucedido por su versión de «Línea 1» de Los Planetas, presentada por el grupo al concurso convocado con motivo de la pasada edición del festival Contempopránea. La banda comenzaba a entrar en calor y mostraba intenciones de tocar más de cinco temas, aunque la breve pausa previa a «Estudiante de biología» fue aprovechada por unos bienintencionados espectadores para mencionarle a Alicia algún aparente problema con el sonido del bajo del que no me llegué a percatar (recordemos que este país es una gran potencia mundial en entrenadores de fútbol, politólogos y técnicos de sonido). Pero durante el concierto también hubo tiempo para presentar algún tema nuevo como «La fatalidad de las cosas» junto a hits de la talla de la ampliamente coreada «El pop es la muerte». Las canciones más esperadas fueron reservadas para el final de la actuación, cuando pudimos escuchar «El hombre del tiempo» —conocida por formar parte de la banda sonora de la serie Paquita Salas— y una «María García Sala» que sonó esplendorosa a pesar de un apenas perceptible desbarajuste inicial. Con todo, El Buen Hijo no hizo gala de comedimiento alguno e interpretó un repertorio más generoso de lo que había anticipado mientras los minutos volaban.

El Buen Hijo - Fotografía: Jesús Mallo
El Buen Hijo – Fotografía: Jesús Mallo
El Buen Hijo - Fotografía: Jesús Mallo
El Buen Hijo – Fotografía: Jesús Mallo
El Buen Hijo - Fotografía: Jesús Mallo
El Buen Hijo – Fotografía: Jesús Mallo
El Buen Hijo - Fotografía: Jesús Mallo
El Buen Hijo – Fotografía: Jesús Mallo
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Por último llegó el momento de los protagonistas de la noche, unos Puzzles y Dragones que acudían con su recién publicado álbum Vuelven Puzzles y Dragones (Discos de Kirlian, 2017) bajo el brazo. La hora del toque de queda se les echaba encima y la banda comenzó a tocar tan pronto como empuñaron los instrumentos, sin grandes ceremonias y casi sin que pudiéramos comprobar si lo que su cantante llevaba pintado en la cara eran realmente unos bigotes de gato. Pero si el sonido de Cosmo K y El Buen Hijo había sido excelente, el de Puzzles y Dragones fue apabullante, con una base rítmica en perfecta sincronía sobre la que destacaba el colchón armónico de la guitarra acústica y, por encima de todo la más que correcta interpretación vocal y los extraordinariamente imaginativos apuntes melódicos de la guitarra eléctrica. «Canciones que hacen daño» y «La chica del pelo gris» sonaron como los grandes himnos pop que deberían ser, con la banda recuperando además canciones de su primer EP Somos Puzzles y Dragones (Discos de Kirlian, 2013) como «Culpable». El Café la Palma seguía estando repleto y un álgo incrédulo Daniel de la Mancha no pudo resistirse a tomar una foto conmemorativa del evento tras interpretar «Fuerzas absurdas». Pero el gran momento de la noche fue la fantástica «Memorias, sueños y predicciones», que contribuyó a que, casi sin darnos cuenta, los relojes anunciaran que pasaban diez minutos de la hora de las brujas. Mientras los ecos del último acorde de «Viaje astral» aún resonaban, desde cabina se dio paso a música pregrabada que no bastó para ahogar la sentida despedida de la banda y su agradecimiento hacia quienes nos habíamos congregado allí aquella noche.

Puzzles y Dragones - Fotografía: Jesús Mallo
Puzzles y Dragones – Fotografía: Jesús Mallo
Puzzles y Dragones - Fotografía: Jesús Mallo
Puzzles y Dragones – Fotografía: Jesús Mallo
Puzzles y Dragones - Fotografía: Jesús Mallo
Puzzles y Dragones – Fotografía: Jesús Mallo
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Politólogo a mi pesar.

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