Human Tetris + rosenmüller en Moby Dick Club

Human Tetris + rosenmüller en Moby Dick Club

Repasamos la actuación del grupo ruso Human Tetris en compañía de rosenmüller el sábado pasado en el Moby Dick Club, en uno de los últimos conciertos que Indypendientes tiene preparados para esta temporada.

Fotografía: Eva Sanabria

Como redactor en un medio dedicado primariamente a los nuevos talentos y a las propuestas minoritarias, no son demasiadas las ocasiones en que tengo la oportunidad de asistir a conciertos de grupos foráneos. A simple vista las razones parecen evidentes: la capacidad de una banda emergente para actuar fuera de su país de origen es muy limitada y no existen demasiados promotores dispuestos a asumir el obvio riesgo económico de organizar un evento de este tipo. Por fortuna, Indypendientes no solo se atreve a traer grupos internacionales sino que en algunos casos incluso osa elevar la apuesta, como ha ocurrido con Human Tetris. Esta banda rusa ya actuó en febrero del año pasado en la Wurlitzer Ballroom y, con ocasión de la gira de presentación de su álbum Memorabilia (autoeditado, 2018), se ha desplazado nuevamente a Madrid para actuar en el Moby Dick Club, una sala de aforo superior.

La compañera de los moscovitas sobre el escenario fue rosenmüller, el nombre bajo el cual actúa la cantante y guitarrista Leticia Montesdeoca. Esta música canaria presentaba en directo el primer trabajo de su proyecto personal, el enigmático mupsique (autoeditado, 2017), y nos ofreció una actuación en la que recorrió las canciones de este disco en el mismo orden en que aparecen en él. Equipada con un par de guitarras eléctricas —una de ellas construida por su lutier de cabecera—, rosenmüller repasó las cinco canciones instrumentales de mupsique antes de llegar a las dos que sí cuentan con su interpretación vocal. Los nervios la traicionaron durante una «How Long» que no llegó a alzar el vuelo debido a cierto número de pequeños errores de ejecución. Pero la música canaria se repuso y en «La importancia relativa de las cosas» resultó posible disfrutar tanto del aspecto vocal como de su trabajo a la guitarra. Con todo, resulta interesante pensar en cómo podría configurarse este proyecto si la voz y la guitarra de Montesdeoca estuvieran mínimamente arropadas por algún músico adicional.

rosenmüller - Fotografía: Eva Sanabria
rosenmüller – Fotografía: Eva Sanabria
rosenmüller - Fotografía: Eva Sanabria
rosenmüller – Fotografía: Eva Sanabria
rosenmüller - Fotografía: Eva Sanabria
rosenmüller – Fotografía: Eva Sanabria
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El momento esperado de la noche llegó con Human Tetris. Mientras la banda tomaba posesión del escenario, pudimos contemplar una proyección de un paisaje casi yermo en el que asomaba el sol de vez en cuando y que llevaba el nada evocador título de «Untitled2.avi», como fuimos capaces de apreciar gracias a la superflua cortesía del reproductor de vídeo que se estuviera utilizando. He de admitir que el reducido tamaño de los instrumentos portados por la banda —Arvid Kriger llevaba una guitarra de viaje, lo que viene a ser no mucho más que un palo con cuerdas— me produjo algún desconcierto inicial mezclado con una pizca de desconfianza. No obstante, las dudas fueron despejadas en cuanto la banda comenzó su actuación con «Runaway», extraida del reciente EP River, Pt. 1 (autoeditado, 2016). Pese al timbre algo chicharrero de la guitarra rítmica la banda sonaba rotunda, gracias en parte a una base rítmica más que sólida a cargo del ochentero bajo descabezado de Maxim Zaytsev y el kit híbrido de batería con bombo electrónico y suplementado por un pad que empleaba Ramil Mubinov. Pero el rol más versátil correspondió a Tonia Minaeva, primariamente dedicada al sintetizador aunque también se encargó de la segunda voz y de la mayor parte de frases melódicas de guitarra: la sección que constituye la columna vertebral de Memorabilia y lo que hace que la banda recuerde ocasionalmente a unos The Drums un tanto oscurecidos. Hubo que aguardar hasta el tramo final del concierto para poder escuchar la mayoría de pesos pesados del citado último álbum de la banda como «Trier» o «Long Flight», aunque tras finalizar «Ugly Night», el grupo se retiró al camerino, dando su actuación por concluida. No hubo bises ni bonus track alguna pero había sido un concierto generoso que incluyó lo más representativo del repertorio del grupo pese a apenas haber rebasado la hora de duración.

Human Tetris - Fotografía: Eva Sanabria
Human Tetris – Fotografía: Eva Sanabria
Human Tetris - Fotografía: Eva Sanabria
Human Tetris – Fotografía: Eva Sanabria
Human Tetris - Fotografía: Eva Sanabria
Human Tetris – Fotografía: Eva Sanabria
Human Tetris - Fotografía: Eva Sanabria
Human Tetris – Fotografía: Eva Sanabria
Human Tetris - Fotografía: Eva Sanabria
Human Tetris – Fotografía: Eva Sanabria
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Politólogo a mi pesar.

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