El Señor + Niños Prodigio + Meeky en Wurlitzer Ballroom

El Señor + Niños Prodigio + Meeky en Wurlitzer Ballroom

La semana pasada asistimos a un nuevo programa triple celebrado en la Wurlitzer Ballroom, protagonizado por El Señor, Niños Prodigio y Meeky.

Fotografía: Eva Sanabria

Una vez más la promotora Ciudad Oasis ha hecho honor a su nombre y a su lema, ofreciendo a los madrileños un auténtico «refugio en el asfalto». Y es que, por mínimo que sea, un respiro de este tipo siempre resulta valioso para quienes no nos resignamos a que los festivales se conviertan en exclusivo —y excluyente— sinónimo de música en directo en cuanto llega el verano.

No obstante, la velada del pasado jueves 9 de agosto en la Wurlitzer Ballroom fue algo más que un breve respiro: nada menos que tres grupos habían sido incluidos en el cartel de la velada, configurando uno de los clásicos programas triples rebosantes de música que suelen tener lugar en esta céntrica sala de Madrid. Los portugueses El Señor iban a protagonizar el evento, siendo escoltados por los misteriosos Niños Prodigio junto a los más bisoños Meeky.

Los primeros en salir a escena —a una hora que ya empezaba a ser algo tardía— fueron precisamente Meeky. Este dúo afincado en la capital emplea guitarra y batería por todo armamento, sin dejar de explorar las posibilidades que ofrece el contar con dos voces para conformar una propuesta escorada hacia el pop. Pese a la ocasional falta de sincronía el poso dejado por la década de los noventa se hizo sentir en el sonido del joven dúo, cuyo sonido combinaba la fiereza del rock con una ocasional delicadeza en el trabajo de guitarra que hacía recordar a The Smashing Pumpkins en los momentos más melódicos del Mellon Collie and the Infinite Sadness (Virgin Records, 1995). Aún ignoramos de lo que Meeky podrían ser capaces en el estudio pero lo abultado de su repertorio apunta a que no tardaremos demasiado en escuchar el primer esfuerzo de la banda.

Meeky - Fotografía: Eva Sanabria
Meeky – Fotografía: Eva Sanabria
Meeky - Fotografía: Eva Sanabria
Meeky – Fotografía: Eva Sanabria
Meeky - Fotografía: Eva Sanabria
Meeky – Fotografía: Eva Sanabria
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Meeky fueron sucedidos por Niños Prodigio, una autoproclamada banda de punk auténtica y excéntrica hasta el punto de ni siquiera contar con una página en Facebook. Pero sí tienen en su haber un EP jocosamente titulado como Ritmos caribeños Vol. 1 (autoeditado, 2017). Las canciones extraídas de este primer trabajo marcaron su actuación, destacando el tema insignia «Niños Prodigio» cerca del comienzo y, con el final ya aproximándose, «Devuélveme el dinero» seguida de la especialmente irreverente «Incontinencia». Por el camino pudimos escuchar otros temas igualmente llamativos —en mi memoria perdura uno cuyo estribillo decía algo parecido a «solo soy de pueblo, no sé qué hago aquí»—, dando forma a una propuesta enérgica, divertida y muy, muy breve: el concierto de Niños Prodigio no llegó a la media hora.

Niños Prodigio - Fotografía: Eva Sanabria
Niños Prodigio – Fotografía: Eva Sanabria
Niños Prodigio - Fotografía: Eva Sanabria
Niños Prodigio – Fotografía: Eva Sanabria
Niños Prodigio - Fotografía: Eva Sanabria
Niños Prodigio – Fotografía: Eva Sanabria
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Para el final quedaban los visitantes portugueses El Señor, quienes al igual que Niños Prodigio contaban con un repertorio inevitablemente centrado en las canciones de su primer EP, Alvorada Beat (autoeditado, 2017). La banda hizo gala de muy buen sonido desde el primer momento, salvo por unos amagos de retroalimentación durante «Monday» que fueron solventados rápidamente por el técnico de la sala. El concierto de El Señor fue conciso, notablemente enriquecido por el virtuosismo del bajista Michel, quien lucía para la ocasión un par de calcetines con el logotipo de Kings of the Beach. Durante una actuación que apenas rebasó la media hora pudimos escuchar canciones como «Alvorada Girl», «Another Time» —con coros del baterista Vitor— y «Dazzled». Pero cuando todo parecía anunciar la inminente conclusión del concierto, una voz se alzó desde el público para reclamarles alguna canción en portugués. El vocalista Guilherme admitió no contar con ninguna antes de lanzarse a interpretar «Dragging Smiles», con la que pusieron fin a una magnífica velada protagonizada por la energía de las tres propuestas que se dieron cita sobre el escenario de la Wurlitzer Ballroom.

El Señor - Fotografía: Eva Sanabria
El Señor – Fotografía: Eva Sanabria
El Señor - Fotografía: Eva Sanabria
El Señor – Fotografía: Eva Sanabria
El Señor - Fotografía: Eva Sanabria
El Señor – Fotografía: Eva Sanabria
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Politólogo a mi pesar.

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