Entrevista a Dos Islas: «Ya no se apuesta por un artista si no existen garantías de éxito de antemano»

Entrevista a Dos Islas: «Ya no se apuesta por un artista si no existen garantías de éxito de antemano»

Una de las bandas que mejor sabor de boca nos dejó en el 2017 fueron los barceloneses Dos Islas. Hemos estado de cháchara con ellos y hemos descubierto qué se llevarían de viaje a una isla desierta, el valor de las palabras y la verdad que se esconde en la sencillez.

Para quien no os conozca, ¿quiénes sois, qué hacéis y qué os llevaríais a una (o dos) isla/s?
Dos Islas somos cuatro amigos, con personalidades muy distintas y gustos que confluyen y divergen en ciertos aspectos, pero nos une el querer disfrutar mostrándole a la gente lo que nos llena por dentro: hacer música. Jonathan es el compositor, voz y guitarra; Xavi está al bajo; Sara es la segunda voz y se encarga de los pianos y sintes; y Juancho es el batería.
A una isla (o dos) desierta/s nos llevaríamos probablemente a nosotros mismos, para poder hacer música juntos. Juancho dice que no necesita instrumentos, que con unos cocos tiene suficiente. Xavi también es fan de la idea de los cocos, nada eléctrico en cualquier caso. Sara un piano plegable o un sinte solar. Jonathan no sabe si la isla es desierta o no, pero lo que si haría es ¡elegir la «Ibitza» de Pony Bravo como destino musical!

Según vuestra experiencia personal, ¿cuándo una banda deja de ser emergente? ¿Os incomoda ese adjetivo?
Entendemos como emergentes esas bandas que parten (o no) de cero y que empiezan a ser conocidas por personas más allá del círculo social más cercano. Dejar de ser una banda emergente supone dar un salto que te permite llegar a un público más amplio. El que emerge es el que sale a la luz, y cuanta más luz te llega es porque algo estás haciendo de forma adecuada.
¿Por qué debería incomodarnos? Precisamente estamos muy contentos de iniciar este proyecto que llevaba años guardado, esperando su momento. Pero ya se ha iniciado el proceso y nos enorgullece atrevernos a dar los primeros pasos que nos pueden llevar a cualquier parte, con todo el cariño y la ilusión de ser un grupo emergente que ha decidido dar el salto para ver qué ocurre.

Intuimos que la dedicación a la música ocupará un espacio muy grande de vuestro tiempo. En vuestras relaciones laborales, diarias, personales… ¿qué lleva consigo el ser músico?
Todos mantenemos trabajos profesionales paralelamente a la música; por desgracia en este país es muy difícil vivir de esta industria, por lo que tenemos que coordinarnos especialmente bien para sacarle a la jornada laboral un espacio para poder tocar. En cualquier caso, la música la llevamos dentro y aparece en cualquier momento, siempre está con nosotros.

¿Creéis que el modelo actual musical ayuda a las bandas emergentes? ¿En qué creéis que es necesario hacer (o no) cambios?
Lo que nos encontramos, son concursos que prometen sueños y que se ganan a costa de perseguir a los nuestros para que nos den likes en redes sociales, que hagan más ruido al aplaudir en un duelo de bandas, o simplemente quedando a merced del capricho de último momento del productor del proyecto. Ya no existe la figura del cazatalentos y parece que prima la propaganda por encima de la calidad. Ya no se apuesta por un artista si no existe de antemano un porcentaje alto de garantía de éxito.
Se tendría que fomentar la música en directo en locales y eventos, proveer de recursos para ello, regularizar la situación de los músicos, apostar por bandas que transmiten de verdad y no por su posible rentabilidad, etc. cosas que no dependen solo del músico.

¿Qué opinión tenéis de los festivales que inundan la programación?
El panorama de festivales en España es realmente estimulante. Existen tantos y tan variados que satisfacen la demanda de la mayoría de estilos musicales. Si bien es cierto que empezar a aparecer en esos carteles es complicado, una vez metes un pie en uno es probable que se facilite el camino a meterse más de lleno en esa red de festivales.

Finalmente el IVA de la música en directo ha bajado al 10%, ¿qué suponen estas pequeñas victorias en el mundo emergente?
A nivel económico, esperamos que reporte cierto beneficio para el artista; pero creemos que sobre todo revertirá en una mejor concepción y accesibilidad de la cultura. Si los precios mejoran, más público puede acceder a los eventos musicales no sólo de grandes estadios, sino también a conciertos de bandas menos conocidas. Creemos que se verá no sólo como una mejora económica, sino como una promoción de la cultura musical y global.

¿Cómo os preparáis para un concierto?
La preparación la mantenemos haciendo ensayos constantes en el local, para que cuando lleguemos al escenario la actuación fluya de forma espontánea. Lo que hacemos lo hacemos en serio, pero siempre buscando divertirnos y pasarlo bien. ¡Los nervios los machacamos tocando!

El pasado 5 de noviembre publicasteis vuestro primer LP, Encuentros, ¿cómo fue el proceso de creación y producción del disco?
La verdad es que el proceso fue muy especial. No teníamos un deadline, no existía ninguna presión, nadie esperaba nada, así que nos permitió dedicar todo el tiempo que quisimos a encontrar esos temas y ese sonido que más nos representa. Además, en medio de ese proceso cambiamos de local de ensayo a un lugar en el que nos sentimos como en casa (un saludo a Manel de Weisse Hügel Guitars), que nos inspira y nos permite respirar la música.

Si no he ojeado mal, la grabación se realizó en Abuelita Studios. ¿Cómo fue la experiencia?
Así es. Tanto Dan como Stefano son dos cracks. La preproducción fue directa y efectiva para podernos sumergir de lleno en la grabación durante las semanas siguientes. El estudio es un pequeño oasis en el que te sientes muy cómodo y nuestra relación con ambos fue muy fluida desde el principio, lo que hizo de todo el proceso algo muy familiar. Lo bueno de entenderse con alguien es que los ratos de descanso son estimulantes, a la vez que los ratos de producción culminan en momentos muy creativos.

Me ha resultado curioso encontrarme con alguno de los temas que descubrí en vuestra cuenta de SoundCloud meses antes como «El centro» o «Kéfir». ¿Se merecían formar parte de esta primera grabación oficial? 
No sólo se lo merecían sino que ya estaba planeado que formaran parte de este LP. Ese EP podríamos considerarlo una especie de sondeo que utilizamos para nosotros mismos y que nos dio un empujón en momentos que lo necesitábamos. Cierto es que algún tema como «El centro» ha experimentado hasta tres modificaciones hasta ser hoy lo que es, y eso es lo bonito de componer y ensayar con tiempo y sin prisa; puedes echar una mirada atrás y replantearte las cosas.

Después de escuchar vuestra música y cotillear vuestra web, queda claro que la parte poética de la vida es sin duda vuestra fuente de inspiración. ¿Qué os influye, tanto dentro de la música como fuera de esta disciplina artística?
Lo poético es lo que da sentido y valor emocional a nuestras vivencias, las cuales han nutrido el paisaje conceptual del disco. A través de lo literario, y en el idioma propio, uno puede sublimar todos aquellos elementos que flotan en la mente; liberar el alma de tensiones. Es un ejercicio que recomendaríamos a cualquiera: poner palabras a lo que uno siente y hacerlo canción para el recuerdo, personal o popular. Nos influye lo que a todos, el amor, los miedos, la pérdida, las relaciones, la esperanza; la gracia está en cómo a una experiencia que es común en los seres humanos la conviertes en algo especial y emocionante.

No sé si habéis pensado en sacar algún sencillo pero «El centro» me tiene loquísima desde hace varios meses. Tan hipnótica como ejemplo de ese claroscuro de sensaciones con las que tanto os identificáis.
Curiosamente, la maqueta de «El centro» se grabó hace unos seis años, en versión electrónica. Guardamos esa demo con mucho cariño y quién sabe, algún día puede que llegue a ver la luz. Tiene un magnetismo adictivo algo distinto a la versión que hemos grabado para el disco, como antes comentábamos.

Tanto vuestras melodías como títulos de las canciones desprenden cierto aire de pureza y sencillez. También en vuestro artwork del disco. ¿Menos es más?
No sólo eso, sino que además nos gusta que nos hayáis identificado con ese concepto. El buen músico es el que parece que no haga nada, al que no se le oye pero en el fondo es el que trabaja para el grupo, creando un sonido común donde todos se encuentran integrados. Esa es nuestra idea, trabajar para que el conjunto funcione y si eso supone decantarse hacia un minimalismo o sencillez, hacia allí iremos. La idea de mantener las cosas sencillas es lograr que el oyente centre su atención en aquello que queremos transmitir de manera más profunda a través de las melodías y el concepto del grupo.

¿Qué espera Dos Islas del inminente 2018?
2018 es el año en el que vamos a presentar nuestra propuesta, nuestro primer álbum; le tenemos muchas ganas. Le pedimos música, conciertos y, poco a poco, poder llegar cada vez a más gente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ver más

  • Responsable: segundopremio.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a piensasolutions que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. ver
Privacidad