Entrevista cruzada: Noiah vs. Johnny B. Zero

Entrevista cruzada: Noiah vs. Johnny B. Zero

Con ocasión del próximo evento organizado por Proyecto Huellas hemos enfrentado a Noiah contra Johnny B. Zero en una entrevista cruzada.

Como en los mejores duelos al sol del oeste americano o en los cara a cara entre invitados de El Diario de Patricia, hemos enfrentado a Noiah y a Johnny B. Zero antes de sus respectivos conciertos el 31 de marzo en Proyecto Huellas. Johnny B.Zero pregunta y Noiah responde, Noiah pregunta y Johnny B. Zero responde. Guitarrazo a guitarrazo, temazo a temazo, redoble a redoble… Solo puede quedar uno.

 

Noiah Preguntan a Johnny B. Zero

¿Qué es lo que más os gusta de estar en un grupo y cómo se formó vuestra banda?
Juanma volvió a España después de haber aterrorizado Austria con un power trio durante un tiempo. De ahí trajo muchas canciones y una política artística muy definida. Reclutó a diferentes personas para el proyecto y al final hemos quedado nosotros cuatro. Probablemente lo que más nos gusta, como músicos, es la sensación de estar en un espacio en el que se nos exige un rendimiento artístico muy bestia a la vez que se nos permite ser nosotros mismos. El proyecto es una pelea constante entre las canciones pensadas para el público y el riesgo de ser personales e innovar en el género del rock y del pop. Es un reto muy guay y muy ambicioso. Como personas, probablemente no podríamos viajar tanto ni conocer tantos lugares y personas si no fuera por la banda, porque somos unos desgraciados. Así que eso también está bien.

¿Cuál es la anécdota más divertida que os ha pasado en la carretera?
La primera vez que fuimos a Barcelona, Juanma, Pablo y Julio pasamos la noche en un colchón hinchable dentro de la furgoneta. Eso después de tocar delante de una figura de la virgen a escala 1:1. Pero no diríamos que fue divertido, sino hermoso y revelador. Un viaje de autodescubrimiento.

Admitid algo que hayáis hecho por el postureo del rock.
Miles de cosas. Nos gusta ensuciarnos las manos. Nos hemos abrazado mucho con gente que nos detesta, como todo el mundo. Es un ecosistema maravilloso. Muchas sonrisas heladas y muchas miradas vidriosas. Y encima cantamos en inglés, buf.

¿Qué problemas han quedado atrás en el mundo de la música desde que empezasteis, y cuáles creéis que enfrenta ahora?
Bueno, llevamos unos cinco años con la banda y no parece que el panorama haya mutado significativamente. Los problemas suelen ser los mismos: el circuito de salas es la selva absoluta y no ofrece ningún tipo de seguridad para los músicos, para los dueños de los garitos o para los promotores. No hay mucho apoyo a la cultura en ese sentido. Y, en el sentido contrario, ¿qué tenemos a nuestro favor los que hacemos música estos años?

¿Qué buena idea tuvo Johnny B. Zero que supusiese un empujón significativo al proyecto?
Creo que nuestra manera de utilizar Internet nos ha beneficiado y habría sido imposible crecer al ritmo que crecemos sin este tipo de herramientas. Para nosotros vender entradas en Murcia, en Zaragoza o en Vigo era algo impensable. Pero seguimos creyendo que con buenas canciones y con un proyecto de calidad puedes hacer buenos amigos allá donde vayas. Con Internet los haces incluso antes de ir, y eso está bien.

¿Con que banda os gustaría compartir escenario o colaboración?
[Risas] ¡Con Derek and the Dominos! Nos gusta mucho la gente con la que nos sentimos identificada, normalmente gente que tiene una relación estrecha con su instrumento y que en cuanto tocan dos notas se aprecia la disciplina musical que hay detrás: Aurora & The Betrayers, Los Estanques, Núria Graham, Maika Makovski

¿Preferís petarlo dentro de diez años de duro trabajo o ser un one hit wonder mañana mismo?
La idea de petarlo es una especie de ansiedad que sobrevuela por encima de todo el movimiento cultural de bandas y demás. Nosotros no somos gente de familia y no creemos que eso exista especialmente (y si existe, no es para los pobres). Así que nuestra idea con todo esto va en torno a trabajar y conectar con público de todos los sitios visitando las ciudades muchas veces y picando mucha piedra. Nos gustan los conciertos de trescientas personas y nos gustan los de veinte. Son cosas diferentes pero creo que no es un problema cuando te gusta tocar. Unos conciertos pagan otros y cada vez te escucha más gente en más sitios. Estamos más comodos con la idea de haber conectado con mucha gente cara a cara, en salas donde se baila y se suda, que en hacer un «Gangnam Style».

¿Qué opináis de iniciativas como Proyecto Huellas?
Como músicos nos sentimos muy orgullosos de poder aportar algo a la causa, honestamente. La idea de que juntarnos a bailar y cantar un domingo en Madrid pueda ayudar a alguien de una manera real y material es una idea feliz.

 

Johnny B. Zero
Johnny B. Zero

Johnny B. Zero entrevistan a Noiah

¿Alguna obra no musical (cine, literatura) que os inspire?
No podemos negar que pertenecemos a una generación muy audiovisual y por eso son las películas y las series lo que, en líneas generales, más ha influido al grupo en su conjunto. Os sorprendería escuchar cómo algunos de nosotros somos capaces de repetir, prácticamente sin ningún fallo, diálogos enteros de Los Simpson y Futurama y también frases lapidarias de Clint Eastwood (especialmente de El sargento de hierro). También, cuando menos lo esperamos, alguien se arranca con alguna frase de Rocky, no sólo de la primera película sino incluso de las entregas más casposas del final. Todo esto ya se ha convertido en más que una influencia; es parte de nosotros (lo que a veces llega a ser preocupante).

¿Qué canción recomendaríais a quienes no os han escuchado todavía?
Todos estamos de acuerdo en que el trabajo del que nos sentimos más orgullosos es el último, Pulsos [autoeditado, 2018], publicado hace casi exactamente un año. Suena a tópico pero es la pura verdad. Para este disco, nos arriesgamos a cambiar de raíz nuestra forma de trabajar de modo que todos los procesos fueran mucho más ágiles, y las canciones captaran fielmente la sensación del momento creativo en el que estamos. Creemos sinceramente que lo hemos conseguido en todos los temas de Pulsos. De todos modos, si queréis que destaquemos alguno en particular, estamos especialmente orgullosos del que da título al disco y también de «Nebulosas».

Entre el estudio de grabación y el directo, ¿preferís alguno? ¿Por qué?
Siempre aprendemos mucho de nuestras experiencias en el estudio y sabemos bien que el trabajo que allí hacemos es el que perdura a lo largo de los años. Sin embargo, somos un grupo que ha crecido sobre los escenarios. Llevamos veinte años de carrera y podemos decir que prácticamente en ninguno de ellos hemos dejado de tocar, así que es nuestro hábitat natural. Pese a todo el tiempo transcurrido, todavía sentimos un vínculo especial entre el público y nosotros cuando actuamos en directo.

¿Cuál es vuestra anécdota más loca de un concierto?
No sabemos si es la más loca, pero sí quizá la más inesperada porque se produjo en un momento que a ningún grupo serio le gusta que ocurra. Es imposible que una banda se sienta a gusto cuando un espontáneo se sube al escenario sin que nadie le invite. Lo normal es que lo veamos como una invasión de nuestro espacio que puede acabar de la peor manera. Sin embargo, en una ocasión, en León, se subió un tipo con una gaita en ristre para ponerse a tocar con nosotros. Jamás habíamos tocado con un gaitero (ni lo hemos vuelto a hacer), pero el hombre se adaptó a las canciones que hacíamos, tocaba razonablemente bien y al final, para sorpresa de todos, pasamos un rato divertido.

¿Qué versión os gustaría hacer (si no la hacéis ya)?
Solemos reducir las versiones al mínimo, incluso cuando tocamos ante un público completamente nuevo. Lo que queremos ofrecer es nuestro propio repertorio. De todos modos, si nos apetece y creemos que la gente lo va a agradecer, hay veces que tocamos «Killing in the name» de Rage Against the Machine.

¿Qué nombre daríais a vuestro estilo de música o vuestra manera de tocar? ¿Por qué?
Cada uno de nosotros tiene influencias muy diferentes y, por eso, contamos con un estilo muy ecléctico. En todo caso, está claro que siempre hemos sido un grupo de rock cuya base son las guitarras potentes y los riffs. Sobre eso construimos una música enérgica que busca mover a la gente (en todos los sentidos).

¿Qué os parece Proyecto Huellas?
Para nosotros es un placer echar una mano para dar a conocer la labor de quienes luchan por evitar que haya más muertes de inmigrantes en el Mediterráneo. Estamos encantados de que cuenten con Noiah para esta causa.

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