Javier Gallego Crudo: «Nuestros oyentes son un escudo que nos protege de los ataques»

Javier Gallego Crudo: «Nuestros oyentes son un escudo que nos protege de los ataques»

Entrevistamos a Javier Gallego Crudo, artífice de Carne cruda. Tras su paso por Radio 3 y Cadena SER, el ganador del Premio Ondas 2012 al mejor programa de radio hoy es un podcast financiado por sus oyentes.

Fotografía: Eva Sanabria

Resulta difícil disociar tu labor como divulgador cultural de tu trabajo al frente de Carne cruda. ¿Dirías que Javier Gallego es el creador de Carne cruda o ha sido más bien a la inversa?
Es algo que se retroalimenta. Javier Gallego creó un programa a su medida, que desde su partida era un programa de autor que mostrara quien soy y que me posicionara pese a los riesgos. Al mismo tiempo, la manera en que el programa fue creciendo y se fue nutriendo de las voces de miembros del equipo y de los oyentes hizo que sufriera una metamorfosis y probablemente ahora soy más crudo que cuando comenzó el programa. Es inevitable que una obra en movimiento como esta acabe moviéndote por dentro y cambiándote. Es muy importante también distanciarte de lo que estás haciendo para poder reflexionar sobre ello y no dejar que te lleve la corriente. La distancia te permite ver si estás llevando las riendas del carro o si el carro va solo. Tengo un equipo muy bueno que me da muchos puntos de vista, me pone los pies en el suelo y a veces son más… crudívoros que yo mismo [risas].

Carne cruda ha atravesado tres etapas: su comienzo en Radio 3, su paso por Cadena SER y su encarnación actual como podcast. ¿Cómo ha afectado la accidentada historia del programa al equilibrio entre los diversos elementos que lo componen?
Carne cruda siempre ha tenido una mirada política porque ha sido un programa de agitación en todos los sentidos del término: en lo cultural, en lo social y en lo político. Esa es una manera de entender el mundo políticamente comprometida y ya en la época de Radio 3 el programa comenzó a posicionarse con lo que estaba sucediendo en la calle, y eso hizo que nuestra mirada virase hacia los temas que tenían más que ver con la actividad de los partidos. Pero la parte política siempre ha estado ahí, más acentuada o menos casi con el mismo pulso que la sociedad y si el programa ha intentado distinguirse por algo, ha sido por poner el oído en la calle. Pero siempre he querido mantener la visión cultural del programa y reivindico que es un programa contracultural. Con ello no quiero decir que solo miremos al submundo y al underground —aunque estemos pendientes de ello—, sino que de una manera clara nos fijamos en lo que pone en cuestión el orden establecido de las cosas, ya sea la literatura, la música, la ciencia y la manera de entender la vida.

Javier Gallego Crudo - Fotografía: Eva Sanabria
Javier Gallego Crudo – Fotografía: Eva Sanabria

El éxito no te elimina como artista ni elimina la calidad de tu mensaje.

La música siempre ha tenido un papel destacado en Carne cruda. ¿Cuáles son los criterios que utilizáis para escoger la música que se escucha en el programa?
Hay dos áreas: una es la música en directo que se produce en el programa con los grupos que invitamos a presentar su propuesta. Ahí tratamos de seguir un hilo que va de lo emergente a lo consolidado y que incluye a los artistas que están empezando y tienen la frescura y la novedad. La mayoría de los artistas que pasan por el programa están en la independencia, pero tienen un cierto éxito, con suficiente proyección pública para que se les vea pero aún lo bastante cerca del underground para resultar novedosos. Además de por su propuesta creativa, son interesantes porque muestran la dificultad que salir adelante para un músico hoy. También están los artistas consolidados que han tenido éxito, me interesan esas carreras de largo recorrido con mucha historia que contar y que cuentan con un aprendizaje. El éxito no te elimina como artista ni elimina la calidad de tu mensaje. Además, desde que vivimos online buscamos la visibilidad que nos dan artistas con mayor proyección porque no tenemos los altavoces de una gran emisora o grupo mediático. También es cierto que muchos artistas con proyección son seguidores del programa y tienen interés en venir: creo que Rozalén me dijo que tuvo que pedirme que la llamáramos [risas]. Me siento muy honrado porque a veces siento cierta timidez al invitar a artistas a un programa pequeño como el nuestro.
En segundo lugar estaría la música que suena en el programa habitualmente, que forma parte del relato. Siempre concibo los programas con el equipo y escribo los guiones como si fueran un relato en el que todo tiene una cierta relación y buscamos que los temas se complementen. La música me sirve siempre para subrayar o amplificar el mensaje, o para dar otro punto de vista. Busco que las canciones tengan que ver con los temas, ya sea por letra o por sonoridad y por eso pongo mucha música en castellano. Tienen que ser grupos que me gusten, que estén sacando música y que tengan alguna canción que de alguna manera esté relacionada con los temas de los que hablamos.

El modelo de Carne cruda se basa principalmente en las aportaciones voluntarias de sus oyentes, aunque la escucha del programa es libre y gratuita. ¿Habéis conseguido garantizar la sostenibilidad del proyecto?
En torno al 80 % de nuestros ingresos proceden de estas aportaciones, que son colchón y sábana [risas]. El edredón viene de los programas que hacemos en teatros, que son un ingreso importante. Y además hemos hecho algunos programas patrocinados por alguna marca, como los realizados en Casa Corona. Este año hemos hecho además por primera vez un festival con diez bandas y además está el merchandising, pero aunque hemos ido buscando nuevas vías de financiación la más importante es la que nos proporcionan nuestros oyentes. Vamos creciendo poco a poco, pero haciendo que el proyecto sea sostenible y con mejores condiciones para quienes están dentro. Aquí el único autónomo soy yo [risas].

Javier Gallego Crudo - Fotografía: Eva Sanabria
Javier Gallego Crudo – Fotografía: Eva Sanabria

Si me ofrecieran volver a las emisoras en las que he estado, sinceramente diría que no.

La independencia del programa siempre ha sido siempre uno de sus principales valores, así como su principal estandarte. ¿Crees que el posicionamiento ideológico de Carne cruda haría difícil su existencia hoy en el marco ofrecido por una emisora de radio convencional? ¿Es la autogestión la única vía hacia la independencia?
Es una pregunta interesante, pero yo creo que sí. Hemos tenido la posibilidad de estar en todo tipo de emisoras grandes: en una pública y en una privada; en una emisora cultural y en una emisora generalista, la más escuchada del país. He vivido en Radio 3 grandes épocas de libertad mientras que en Cadena SER viví algunas de las estrechuras que viven los periodistas en cualquier medio, que no solo proceden del lado de la política sino del lado de las empresas y anunciantes, además de los propios dueños de los medios. Con todo, mi salida de Cadena SER se produjo en términos dialogados, a diferencia de lo que ocurrió en Radio 3, donde me fui de vacaciones y me comunicaron por teléfono que no seguía, pero sin explicarme las verdaderas razones.
La única presión que podríamos sentir hoy es la de los oyentes que nos financian, pero siempre la he vivido como una expansión. Nuestros oyentes son un escudo que nos protege de los ataques y jamás hemos sentido que nos obliguen a dirigirnos en un sentido determinado. Ellos pagan no por tener el programa en exclusividad, sino para que lo tengáis todos. Eso es lo que hace que el proyecto sea diferente.
Si me ofrecieran volver a las emisoras en las que he estado, sinceramente diría que no, porque nadie me va a ofrecer las condiciones que yo tengo. Las únicas razones serían la proyección y la difusión, pero tendrían coger a mi equipo y asegurarme que íbamos a poder trabajar con la misma libertad, la que el periodismo tendría que tener en este país, al menos en un medio público. Pero no creo que en Radio 3 pudieran afrontarlas económicamente y no parece que la línea editorial de Radio 1 vaya por ahí.

Javier Gallego Crudo - Fotografía: Eva Sanabria
Javier Gallego Crudo – Fotografía: Eva Sanabria

Me interesa mucho ver cómo otros compañeros viven la música y hacen sus canciones.

No podemos dejar de mencionar tu faceta de creador, tanto como poeta publicado —y autor de El grito en el cielo [Arrebato Libros, 2017]— como a la batería en la banda Forastero. ¿De qué manera influyen estas actividades paralelas en tu labor como divulgador, además de proporcionarte conocimiento de primera mano en estas áreas?
Yo creo que lo entiendo porque lo vivo. Tengo una banda, toco en salas, conozco las condiciones, pago un local de ensayo, sé lo que es cargar una batería… No tengo que preguntarle a un músico cómo es la vida de músico porque yo mismo lo soy en activo, siempre he tenido bandas mientras seguía haciendo el programa. Sin embargo Forastero se ha disuelto por imposibilidad de conciliar las agendas de los miembros, aunque no lo hemos anunciado oficialmente. Ahora estoy en un proyecto nuevo que todavía no tiene ni nombre ni grabación, pero está bastante avanzado: ya hay un repertorio y será un trío de contrabajo, piano y batería que hará jazz moderno, intenso y bailable.
En todo caso, me interesa mucho ver cómo otros compañeros viven la música y hacen sus canciones. Como escritor me interesa la creación y el mundo editorial, de la poesía escénica… Mi curiosidad no es solo como periodista o ciudadano sino como creador. Le pregunto a los demás porque me interesa realmente y porque me viene bien [risas]. Cuando algo me interesa o fascina, me gusta más contarlo. Ser creador no me hace disfrutar menos las cosas, sino que me ayuda a comprender ciertos mecanismos que me gusta revelar al oyente y que además a mí me interesan muchísimo.

Dentro de poco tendrá lugar un nuevo concierto para celebrar el décimo aniversario del programa, en esta ocasión el 22 de junio en Barcelona. Cuéntanos cómo será.
Las propuestas que estarán presentes en El festín de Carne cruda son Silvia Pérez Cruz, Albert Pla, Triángulo de Amor Bizarro, The New Raemon, Mujeres, Seward, Mueveloreina, Tribade, The Crab Apples y Side Chick. Nos hemos venido un poco arriba porque el de Madrid funcionó muy bien y se agotaron todas las entradas. Con motivo del décimo aniversario del programa nos estamos metiendo en saraos muy grandes, es un trabajo ingente y cada una de las bandas cederá un tema para un disco que se venderá en el evento de Barcelona. Además, ahora también ha salido Última hora: Los cuentos de Carne cruda [Arrebato Libros, 2019] de Santiago Alba Rico. Así que este año vamos a darlo todo: el libro, el disco, el festival, los teatros… Va a ser un trabajo ingente, pero es nuestra manera de dejar un testimonio tras nosotros y de hacer un regalo a nuestros oyentes. Ahora era el momento porque Carne cruda ha sobrevivido diez años contra todo pronóstico: lo más normal hubiera sido desaparecer, Carne cruda es una anomalía.

Por último, nos gustaría pedirte que hoy sea Javier Gallego quien haga las veces de Sr. Sanabria y nos hagas un planazo, recomendándonos un libro, un disco y una película que estén entre tus favoritas.
Una película sería, por ejemplo, Camino a la perdición [2002]. Soy muy amante del cine de gangsters pero esta película es atípica porque además de desarrollar los temas propios del género hay una relación paternofilial muy profunda. Es la película de gangsters que más habla sobre ética y principios y es de una belleza abrumadora: la he visto muchas veces.
Un libro podría ser Pedro Páramo, que acabo de releer. Juan Rulfo escribió muy poco pero su fulgor fue deslumbrante. Me voló la cabeza la primera vez que la leí, es tan metafórica y poliédrica que cada vez que la abres encuentras una novela diferente. Yo soy poeta, pero es la novela que me habría gustado escribir aunque sea imposible de conseguir
Por último, Ladies and Gentlemen We Are Floating in Space [Dedicated, 1997] de Spiritualized es un disco que me sé de memoria. Es un disco perfecto: épico, trágico, emotivo, delicado y al mismo tiempo grandioso. Es un disco apabullante y creo que todo está en él, Jason Pierce ha grabado grandes discos después pero jamás ha vuelto a hacer algo así.

El festín de Carne cruda - Barcelona

El festín de Carne cruda tendrá lugar el próximo sábado 22 de junio en la sala Razzmatazz de Barcelona. Las entradas están disponibles a través de Notikumi.

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